Aragoneses, instantes antes de marcharse del pleno, tras comunicar a la corporación su renuncia, saluda a la nueva portavoz socialista, Clara Luquero, en presencia del alcalde. / A. BENAVENTE
Entre abrazos cargados de sentimiento, apretones de manos, más de una lágrima y sin perder la compostura; con una ovación, en forma de aplauso prolongado, desde la grada, repleta de amigos y familiares, y la indiferencia de algunos miembros de la oposición. Así abandonó ayer el salón de plenos el ya ex portavoz municipal del PSOE, Juan Cruz Aragoneses, después de comunicar oficialmente a la corporación su renuncia al acta de concejal.
Y se marchó tras un discurso emotivo en el que se declaró ‘orgulloso’ por la gestión de los Gobiernos socialistas, a los que perteneció en los últimos siete años, y en el que, como era previsible, no hizo referencia alguna a los motivos de su renuncia: las presuntas irregularidades en las obras de la casa de su compañera sentimental, construída en terrenos de su propiedad, en San Lorenzo.
Uno, Aragoneses, se marchó contra su voluntad, forzado por el escándalo, mientras que otros que sí podían estar presentes, los tres concejales del PP —Elena García, César Martín y Mercedes Álvarez-Campana— que mantienen abiertas discrepancias con Escudero, no acudieron, tal y como avanzó este diario en su edición del martes. Tampoco asistió, como ya se sabía, la edil del PP, María José Uñón, que, junto a los tres anteriores, abandonó un pleno en marzo como protesta a la gestión del grupo popular de Escudero.
La imagen de cinco butacas vacías daba cuenta de las crisis que, por diferentes motivos, viven ambos grupos, con diez plenos por delante y a menos de un año de las municipales.
Aragoneses regresará ahora a su puesto como inspector en la Dirección Provincial de Educación de la Junta de Castilla y León. Con su responsable, Antonio Rodríguez, se entrevistó nada más acabar el pleno. Y , paradojas de la vida, Aragoneses tendrá que trabajar con la concejala del PP, Susana Moreno, jefe de área de construcciones de la Dirección Provincial de Educación.
Y es que Moreno compartió protagonismo con Aragoneses en el pleno de ayer, después de que la cámara municipal aprobase, con el voto favorable del PSOE, la creación de una comisión de investigación para aclarar la situación laboral de la edil del PP, ante las dudas sobre la legalidad de su puesto de trabajo manifestadas por los socialistas.
En su breve intervención, a modo de despedida, ante la mermada corporación, Aragoneses subrayó que en los últimos siete años se había dedicado "en cuerpo y alma" a la ciudad y declaró que se marchaba orgulloso de haber pertenecido a los dos Gobiernos liderados por Arahuetes que, en este tiempo, habían logrado la transformación de Segovia."Es una ciudad más vital, más emprendedora, más alegre y con más expectativas que hace una década (…) los segovianos no nos podemos dejar llevar por el pesimismo interesado de unos pocos", dijo.
Aragoneses no aludió en ningún momento a los motivos que le han impulsado a renunciar al acta de concejal. “Han sido siete años que han merecido la pena”, apuntó Aragoneses, quien confesó que desde que anunciara su renuncia había sentido "el cariño y compañía" de muchas personas "a las que estoy muy agradecido”.
El ex portavoz no quiso reprimirse y aludió a los sillones vacíos en los escaños del PP. “En este tiempo he tenido la gran suerte de hacer amigos, porque algunos somos capaces de hacer amigos en la política y siento que falten algunos de ellos”, en alusión a los tres concejales ‘desleales’ del PP, según los calificó Escudero.
Aragoneses pidió disculpas "a las personas que haya podido ofender y molestar" y a los segovianos "por los errores que haya podido cometer". Y a continuación, dio lectura a una cita del Quijote. "El retirar no es huir, ni el esperar es cordura, cuando el peligro sobrepuja a la esperanza, de sabios es guardarse hoy para mañana y no aventurarse todo en un día", indicó Aragoneses, para añadir: "me voy con estos valores y el agradecimiento de la ciudad de Segovia por haber podido dedicar siete años de mi vida a su engrandecimiento. Buenos días y hasta siempre".
En ese momento, la ovación brotó de una de las tribunas de la cámara, repleta de amigos, compañeros y familiares de Aragoneses, y donde también estaban presentes el secretario general del PSOE de Segovia, Juan Luis Gordo, y varios alcaldes socialistas, como el del Real Sitio de San Ildefonso-La Granja, José Luis Vázquez. El fuerte aplauso tuvo su acompañamiento sonoro en las filas del PSOE, aunque no entre los concejales del grupo municipal del PP, que mantuvo silencio.
Después de que Escudero renunciara a tomar la palabra, la nueva portavoz del PSOE, Clara Luquero, confesó que para el grupo socialista , era un "momento triste" porque "nos despedimos de un compañero y amigo". Señaló que los socialistas respetaban la decisión de Aragoneses que suponía un "gesto de valor y generosidad". "Ojala que te vaya bonito", terminó Luquero su intervención, en alusión a la canción que popularizó la cantautora Rosana.
Fue entonces cuando varios concejales socialistas se levantaron y, sin poder disimular la emoción y reprimir las lágrimas, como José Llorente, Blanca Valverde o Eva Martín, despidieron a Aragoneses, que tomó la puerta de salida de la cámara, donde le esperaban amigos y familiares.