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Mi nombre es José Luis Herrero Gómez, tengo 41 años y soy natural de Segovia aunque por motivos de mi discapacidad en su día tuve que abandonar nuestra ciudad para poder seguir estudiando. En la actualidad colaboro con diferentes asociaciones y fundaciones como Aspaym, Fundación También, Deportes Adaptado, Asleme, entre otras. Mi intención es dar a conocer el mundo de la discapacidad en primera persona. |
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Un plan de accesibilidad es un plan de actuación, cuyo objeto es hacer accesible gradualmente un entorno existente, con el objeto de que todas las personas lo puedan utilizar libre y autónomamente. Avaluara el nivel de barreras que existen en un espacio determinado, definirá las actuaciones necesarias para adaptarlo, las valorará, priorizará y propondrá un plan de etapas para su ejecución.
El plan evaluara y propondrá actuaciones para la eliminación de las barreras existentes en:
No se trata de que todo el espacio urbano sea accesible, pero si que existan itinerarios accesibles, de acuerdo con la normativa que permita a la población desplazarse autónomamente y con seguridad y poder utilizar, así mismo, todos los espacios, edificios y servicios públicos, que también serán adaptados.
Es, por tanto, un marco de acción municipal, que sistematiza los problemas existentes y propone un plan de acción para resolverlos, ofreciendo soluciones genéricas que, en muchos casos, necesitarán posteriormente del proyecto constructivo concreto.
Es importante el tema de las actitudes sociales hacia las personas con discapacidad porque estas determinan muchas veces en las posibilidades de integración social de las personas con discapacidad.
Actitud es "una idea que predispone a una clase de acciones ante un determinado tipo de situaciones sociales". De esta definición se pueden desprender tres componentes: la emoción o componente afectivo, la idea o componente cognitivo y un componente conductual o la predisposición a la acción.
Las actitudes se van formando a través de la vida, una situación que al inicio es vivida como natural, y sentida como neutra, se va asociando por diversas formas a determinados atributos que poseen significación y pierden su sentido neutro, Mc Guire (1969) considera 5 factores como determinante de actitudes: hereditarios, psicológicos, influencias parentales durante la crianza, experiencia directa, y los medios de comunicación. En nuestro país la concepción más generalizada con respecto al tema de la discapacidad se enmarca dentro del modelo rehabilitador que promueve actitudes más bien paternalistas y de beneficencia.
Se describen dos tipos de actitudes: positivas y negativas; las primeras son aquellas que promueven conductas cooperativas y sentimientos de satisfacción, goce y alegría y las segundas son aquellas que dan lugar a conductas de marginación, agresión, negligencia y sentimientos de miedo, ira o indiferencia.
Existen investigaciones sobre las actitudes, se han estudiado las actitudes de profesores, padres, medios de comunicación, hacia las personas con diferentes discapacidades: física, sensorial etc.. Si bien se ha descrito que las actitudes, positivas o negativas, tienen influencia directa en la conducta de la sociedad y en las propias actitudes que adoptan las personas con discapacidad frente a su integración, los resultados son contradictorios. Sin embargo, es necesario incluir el tema de la sensibilización y cambio de actitudes en toda la gama de actuaciones tendientes a favorecer la integración de personas con discapacidad.
Una ley moral es autónoma cuando tiene en sí misma su fundamento y la razón propia de su legalidad. No se concibe un acto como moral cuando está determinado por algo ajeno a la voluntad.
La autonomía personal en el marco de un nuevo modelo de enfrentamiento hacia el problema de las personas con discapacidad es entendida como la capacidad para actuar por uno mismo, para ser principio de sus propias acciones, sin dependencia de otras personas ni de apoyos en constricciones del medio.
El concepto de la autonomía personal, nace del movimiento independing living que aparece en USA los años 70, basado en el principio de normalización e integración, y dentro del contexto de los movimientos de reivindicación por los derechos civiles de esos años en USA y Europa (mujeres, negros). Se cuestiona la institucionalización dada por el modelo paternalista rehabilitador y se promueve la desinstitucionalización y participación directa de las propias personas con discapacidad en la toma de decisiones frente a su participación social.
El concepto de la autonomía personal está referido a la autodeterminación y contempla la supresión de todo tipo de barreras físicas y sociales, se centra en el medio y el ambiente a diferencia del modelo rehabilitador que se centra en el individuo y que desconoce los factores externos que están impidiendo la integración al sistema de la persona con discapacidad. Este nuevo concepto requiere de intervenciones en el medio, de desarrollo tecnológico que permita la supresión de barreras físicas y la supresión de barreras actitudinales en los diferentes sectores para la equiparación de oportunidades. Dentro de este marco el acceso a la participación plena es el foco de acción, y para ello propone una reorganización de los valores. Para este paradigma el concepto de discapacidad desaparece al concebir una sociedad amigable y accesible para todos. En el entendido de que todos los seres humanos son diferentes.
Un reflejo de la evolución que han tenido los conceptos hacia las personas con discapacidad es el documento emitido por